predicador jeronimo siglo XVI Nace en 1519 en Villalba de la Lampreana y muere en El Escorial en 1575.

Su vida inicialmente transcurre en el monasterio de Santa María que los Jerónimos tenían en Montamarta, y que por estas fechas es trasladado a uno nuevo, también desaparecido en Zamora, en la zona de San Frontis.

Amplía sus estudios en Sigüenza, con D. Pedro Guerrero.

José Luis Martínez Gil hace un resumen de su biografía para el Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia, que dirigió Quintín Aldea

En todo caso un resumen biográfico, y a la espera de un estudio más profundo, en el que en la actualidad está trabajando nuestro paisano Luisito, podemos establecerlo en virtud de las fechas más relevantes que en una superficial investiagción en INTERNET he podido conocer:

1547, en febrero, es destinado a Granada el catedrático de Teología que le instruye en el colegio de Sigüenza, D. Pedro Guerrero como Arzobispo de Granada y este le lleva como acompañante para que instruya a los moriscos en la fe católica.

1551 acompaña a D. Pedro Guerrero, Arzobispo de Granada al Concilio de Trento debatiendo, junto con otros teólogos entre los que se encuentra Lutero, en la discusión sobre Eucaristía y Penitencia.

Defiende que no es herejía, sino actuación falsa y escandalosa y reprobable por facilitar abusos, la no confesión antes de la comunión en caso de pecado grave: ‘Quo vero ad confessionem tenet non esse de jure divino quod praemitti debeat ante communionem…, aliquando enim sufficit contritio, vera tamen et formata’

1556 es destinado a Yuste, como Predicador de Carlos V, del que es también su confesor en toda su última etapa.

A la muerte de Carlos V se incorpora como predicador y consejero de confianza de Felipe II, sobre todo en asuntos relacionados con la fundación del Monasterio de El Escorial, de tal modo que Felipe II le indica a Arias Montano: ‘Vos haréis en ello lo que el Duque (de Alba) os dijere y ordenare, guardando en la impresión las advertencias que os envía Fray Francisco de Villalba, mi predicador’. El Rey pide, en no pocas ocasiones, opiniones, informes, consejos y pareceres a este monje.

1559 Participa en el proceso iniciado contra Fray Bartolomé de Carranza Arzobispo de Toledo tras la estancia de esste en Yuste, donde aún llega a despedir a Carlos V en el lecho de muerte en su llegada a España para ser nombrado como le pidió Felipe II . Pues bien, a raiz de sus Comentarios al Catecismo, de sus intervenciones en el Concilio de Trento y otras manifestaciones Fray Bartolomé es acusado por la Santa Inquisición, aunque no lograron incriminarle. Fue por tanto, Alfonso de Villalba una pieza clave en la defensa de este prelado.

1563, el 23 de abril, participa, con el Rey Felipe II, en la revisión de los terrenos y preparación de cimientos para la colocación de la primera piedra de El Escorial, que se acuerda para el día 20 de agosto.

1565: Con motivo de la puesta en marcha de la Biblioteca Real en el Escorial, encarga a Alfonso la revisión y valoración de los libros que vayan llegando, tarea arto difícil ya que pocos querían llevar los libros a un sitio donde nadie, excepto los monjes iban a poder consultar ( sólo 1000 en 1568). Esta tarea la desarrolla hasta 1575

1570 se le atribuye por estas fechas una mediación, tras el levantamiento de los moriscos, en la Alpujarra (Granada),  para que el actual Cristo de las Injurias que desfila en la Semana Santa zamorana, llegara desde Granada al monasterio de los Jerónimos (en la zona de San Frontis; hoy sólo quedan restos).

1571, el 8 de agosto, con motivo de la Festividad de San Lorenzo, participa con Felipe II en la revisión y comprobación de la marcha de las obras de El Escorial, y sobre todo de la repoblación, con monjes, del propio monasterio.

1573, junto con Juan Regla, trabajan en la reforma espiritual de la Orden de San Jerónimo, que promueve Felipe II como resultado de las actuaciones de quemas de vivos, cadenas perpetuas, etc… que la Inquisición promueve contra varios monjes y conventos de esta orden por aceptar las reformas luteranas.

Ese año, según se escribe en la página 74 de la Historia de la Inquisición: ‘He aquí el orígen de su persecución: otros monges de su órden no pudieron soportar pasivamente la preferencia que daba su Majestad a Villalba. Recurrieron al puerto de los delatores, donde tienen entrada los buques de la calumnia, con seguridad de ser admitidos los efectos de su carga, y delataron varias proposiciones que parecian luteranas suponiendo haberlas pronunciado Villalba. Por otra parte, propagaron entre los individuos de su instituto la opinión de que descendía de judíos por una línea.’ Su propia Orden en congregación de su definitorio pretende quitarle ciertas prevendas y exenciones de las que goza por ser predicador y persona de confianza del Rey. Enterado el Rey ordena al general y definidores de la orden que se investigue previamente la genealogía de Fray Francisco antes de proceder, determinándose tras la investigación genealógica que desciende de cristianos viejos sin mezcla de nuevos ni castigados.

También el apoyo real impidió que la inquisición le prendiera antes de las comprobaciones de las acusaciones, así como, que muchos de los que le acusaban se lo pensaran dos veces en las declaraciones.

1574, durante la primera quincena de febrero, participa, de forma activa, en los actos de traslado de restos y entierros de Carlos V, la emperatriz y reina Dª Juana, la princesa Dª María, las reinas de Francia y de Hungría y de varias personalidades de la realeza mas, en las nuevas criptas mortuorias de El Escorial por mandato de Felipe II.

1575 muere en el Monasterio de El Escorial, sin que la Inquisición hubiese terminado su proceso, pero con el convencimiento, de las personas imparciales de su época, de que siempre fue un buen religioso y un verdadero católico.