Palomar Jose Turiño Carretera Zamora Todos en Villalba de la lampreana conocemos esas construcciones de barro que llamamos palomares, construcciones que si bien tienen una historia muy larga y muy lejana, en nuestras tierras se remontan a los últimos siglos. (características constructivasHistoria


Se escribe este artículo a colación su aparición en las Normas Urbanísticas de Villalba y en la seguridad de que muchos de nuestros vecinos no accederan a las mismas por su amplitud y difícil comprensión.

Si hoy la utilidad de estas construcciones parece escasa o nula, en la época medieval y en la época en que  las que conocemos se construyeron constituían una actividad industrial de primera línea y rentable.

Fueron los palomares una despensa de proteinas importante, diseñada para la producción de pichones, que tubieron un importante mercado como alimento de primera necesidad.

Se extraía también la palomina (estiercol de las palomas), abono muy codiciado sobre todo para zonas de regadío.

Se accedía a el por una puerta pequeña y todos, en su interior, tenían una escalera para subir a los nidos que se ubicaban en los huecos de la pared (pateras), donde se cortaban las plumas remeras de  una de las alas (alicortar) para evitar que al crecer se fueran volando, con lo que era sencillo recogerlos en el suelo.

Los depredadores más importantes y contra los que había que luchar eran las donosillas y las ratas.

Tomado de la memoria de la Normas Urbanísticas de Villalba de la Lampreana, los palomares se encuentran por casi toda la comarca de Tierra de Campos, aunque en Villalba de la Lampreana, su presencia es bastante abundante. La forma y el tamaño es muy variada. El material constructivo por excelencia es el adobe (barro mezclado con paja, pisado y secado al sol) sujetos entre sí por una fina capa de barro. La parte exterior del edificio está recubierta de tapial (barro mezclado con paja y aplicado húmedo), mientras que el elemento de característico de la cubierta es la teja árabe de barro cocido. Las vigas son de madera. En el interior hay varias paredes paralelas a los cerramientos exteriores donde se encuentran los nidos en un número aproximado de 5 por cada metro cuadrado.

Actualmente sufren un acelerado proceso de abandono que está provocando la ruina de la gran mayoría de ellos. La causa de esta destrucción es el bajo rendimiento que se obtiene de las palomas, al tiempo de la necesidad que tiene el adobe de reparaciones periódicas.


Desde la publicación de las normas urbanísticas para Villalba, cualquier obra que se realice en algún palomar precisará de autorización previa, además del Ayuntamiento,  de la Comisión Territorial de Patrimonio

Acceso al catálogo de palomares de Villalba

Fotografías



PALOMARES por Carmen     PALOMARES por elrincondelvillalbes