villafafila En su apartado de Fin de Semana (FDS) la Opinión de Zamora recoge la reducción en 140 Ha, propuesta por la Junta de Castilla y Leon a la Comisión de Humedales de espacios RAMSAR, en las Lagunas de Villafáfila.

Este documento ha sido enviado, para su estudio, a los municipios afectados, Villarrin y Villafáfila, a fin de que presenten alegaciones.

La Opinión de Zamora lo expone de esta manera:

Medio Ambiente propone una reducción de 140 hectáreas en el humedal de Villafáfila

J. A. GARCÍA
Tanto la alcaldesa de Villafáfila, Susana de Caso, como el alcalde de Villarrín de Campos, Leoncio Flórez, entienden como algo positiva la nueva delimitación por cuanto que dejan fuera la zona de naves, que según Flórez «nunca debió incluirse»
La Dirección General del Medio Natural ha propuesto una redefinición de los límites del humedal Ramsar «Lagunas de Villafáfila» que supone una reducción de 140 hectáreas en relación a la anterior delimitación consignada en el año 1992.

De salir adelante la propuesta actual, el citado escenario Ramsar pasará de tener 2.854 hectáreas a 2.713, 82 hectáreas.

El Servicio de Medio Ambiente ha remitido a los municipios afectados, Villafáfila y Villarrín, una escueta ficha sintética donde se define la superficie, los límites y una somera descripción del humedal para que los respectivos ayuntamientos puedan formular las alegaciones que consideren oportunas ya que la resolución de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León está en el proceso de información pública.

Tanto la alcaldesa de Villafáfila, Susana de Caso, como el alcalde de Villarrín de Campos, Leoncio Flórez, entienden como algo positiva la nueva delimitación por cuanto que dejan fuera la zona de naves, que según Flórez «nunca debió incluirse». Concretamente se trata de la zona denominada en los planes urbanísticos como «de uso compatible B». No obstante, ambos consistorios están pendientes de estudiar el documento con mayor detalle.

En la memoria justificativa se hace referencia a que, por resolución del Convenio de Protección de Humedales Ramsar «se obliga a una revisión periódica de la información técnica disponible sobre los humedales incluidos en la lista»; y se pone de manifiesto que «gracias a la aplicación de nuevos medios cartográficos mucho más precisos, ha sido detectada la existencia de un error en la información técnica original, ya que el mapa, la descripción de los límites y la superficie publicados en el Boletín Oficial del Estado de mayo de 1990, y comunicados a Ramsar, no se corresponden entre ellos, incluso son contradictorios y es un error que es necesario corregir».

El documento de redefinición de la zona Ramsar Lagunas de Villafáfila fue presentado al Comité de Humedales en la reunión del 8 de octubre de 2010.

Los límites del humedal, según se precisa, corresponden «con los establecidos para la Zona de Uso Limitado del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Espacio Natural Lagunas de Villafáfila».

Dicho humedal se encuentra enclavado en el centro de la Reserva Natural, que tiene una extensión de 32.682 hectáreas, caracterizadas por conformar un hábitat que dos escenarios muy diferentes pero que por su ligazón dan razón al ser del espacio protegido. Por un lado, el complejo lagunar, formado por las lagunas de carácter salino y cuya superficie inundable puede llegar a las 500 hectáreas.

Las lagunas más sobresalientes son la denominada Grande, la de Barrillos y la de Las Salinas que ha sido restaurada Por otro lado está la estepa cerealista, que bordea las lagunas.

Lagunas de Villafáfila fue incluida en el año 1989 en el convenio Ramsar, un convenio internacional sobre la Conservación de los Humedales de Importancia Internacional, particularmente como Hábitat de Aves Acuáticas. Los censos sobre las aves invernantes ponen bien a las claras la importancia de este escenario al registrarse regularmente entre 30.000 y 50.000 acuáticas, donde el ánsar común destaca con creces, por número, sobre todos los demás. El arroyo Salado es el curso principal.

Los estudios realizados por Limnos han servido, entre otras cosas, para echar por tierra las afirmaciones de que las lagunas sufrieron una descomunal sedimentación durante el siglo XX puesto que, «al analizar la materia orgánica depositada, se comprobó que los depósitos situados a 60 centímetros de profundidad datan del año 330 después de Cristo y los situados a 30 centímetros de profundidad del año 1.470». De tales datos, la Junta desprende que «las tasas de sedimentación serían de 0,30-0,60 milímetros al año».