Alcaldes de los Ayuntamientos de la Reserva.foto Emilio Fraile

Los municipios de la Reserva Lagunas de Villafáfila sufren recortes en las Ayudas a Zonas de Influencia Socioeconómica del orden del 70%.

Hace años, y con motivo de la propuesta de varios Ayuntamientos de instaurar zonas de regadío, que afectaban sus términos municipales, y ante la imposibilidad legal de mantener las áreas de Reserva, al ser incompatibles, los regadíos, con la presencia de algunas de nuestras especies, y para compensar esta limitación al desarrollo de la zona, se instauraron las ayudas Z.I.S. o ayudas a las zonas de influencia socio-economicas, con las que los Ayuntamientos realizan obras necesarias en sus localidades.

La situación económica ha obligado a la Junta, como a otras Administraciones, a reducir,  las ayudas en general, si bien los alcaldes entienden que estas en concreto son más que Ayudas, compensaciones por los problemas que a los ciudadanos les causa esta Reserva, es decir Pagos.

En ese sentido y de forma unánime han manifestado su desacuerdo y la no aceptación, sin negociación previa, de una reducción tan drática.

La Ley de Espacios de Castilla y León define la Zona de Influencia Socioeconómica (ZIS) de los espacios naturales protegidos como la superficie abarcada por los términos municipales que tienen todo o parte de su territorio en el espacio natural protegido o en su zona periférica de protección.
Las entidades locales cuyos términos estén total o parcialmente incluidos en los espacios naturales tienen derecho preferente en la adjudicación de concesiones de prestación de servicios.
Las actividades en el área de influencia socioeconómica hacen referencia a las actuaciones destinadas a aumentar las condiciones de habitabilidad y la calidad de vida de la población, posibilitando una gestión ordenada del territorio e impidiendo el abandono progresivo de los núcleos rurales.
Los criterios con los cuales la Junta de Castilla y León concede las ayudas técnicas, económicas y financieras en las ZIS son: crear infraestructuras y lograr unos niveles de servicios y equipamientos adecuados; mejorar las actividades tradicionales y fomentar otras compatibles con el mantenimiento de los valores ambientales; fomentar la integración de los habitantes en las actividades generadas por la protección y gestión del espacio natural; rehabilitar la vivienda rural y conservar el patrimonio arquitectónico; estimular las iniciativas culturales, científicas, pedagógicas y recreativas; y posibilitar el desarrollo socioeconómico de la población.
Son subvencionables aquellas actuaciones que se refieren a las siguientes materias: planificación territorial y ambiental, mejora del medio natural, mejora y adecuación del entorno rural, rehabilitación y conservación del patrimonio arquitectónico, cultural y artístico, potenciar, de forma directa o indirecta, el turismo sostenible, mejora de la calidad ambiental y mejora del entorno urbano

El diario La Opinión de Zamora lo expresaba así:

Alcaldes en pie de guerra

Los regidores de los 11 municipios de la Reserva de Villafáfila abandonan la Junta Rectora tras confirmarse una reducción del 70% en las ayudas
BELÉN ALONSO, VILLAFÁFILA Los alcaldes de los once municipios de la Reserva de las Lagunas de Villafáfila abandonaron ayer la reunión de la Junta Rectora en protesta por el recorte, por parte de la Junta de Castilla y León, de un 70 por ciento de las ayudas de la Zona de Influencia Socioeconómica (ZIS). Los regidores han calificado el descenso de las subvenciones como «vergonzoso, discriminatorio y desproporcionado» y aseguran que la situación «tirará para atrás una media de dos proyectos por pueblo y las ayudas para todos se rebajarán de los 200.000 euros al año a 60.000 euros».


La reunión mantenida ayer en la Casa del Parque de Villafáfila se inició con la Junta de Caza de la Reserva donde ya se evidenciaron las primeras discrepancias entre los ediles y los miembros del ejecutivo regional. El unánime abandono se produjo en el transcurso de la Junta Rectora después de producirse algunos «enfrentamientos» entre ambas partes, según confirmaron a este diario fuentes presentes en la reunión.


Los alcaldes acusan a la Junta de «haber provocado la pérdida de puestos de trabajo en la zona» y de obligarles a tener que pagar los proyectos que ya se han presentado y que «no se van a llevar a cabo». Así, exigen el mantenimiento de las cuantías presupuestadas ya que «las ayudas ZIS son una compensación económica por las innumerables restricciones que soportamos los vecinos de la Reserva» y critican que «se haya tirado el dinero, por ejemplo, en palomares». Tras el abandono los ediles esperan que la Junta «mueva ficha» y si no «tiraremos por la calle del medio, ya que no dudaremos si nos ampara la ley en tomar medidas legales».


Por otro lado, el delegado de la Junta de Castilla y León en Zamora, Alberto Castro, en su comparecencia ante los medios de comunicación con anterioridad al incidente auguró que «2011 va a ser un año complicado para todos, ya que conocemos las restricciones económicas existentes en todos los sectores por las crisis que nos atenaza a todos». Así, prosiguió «en este encuentro estamos para hacer balance y analizar con los ayuntamientos de la zona la nueva situación que va a significar que tendremos que ser mucho más austeros, hacer más con menos y sobre todo también intentar explicarles que las ayudas que se destinan a los consistorios se va a reducir considerablemente y se ha de tener en cuenta que todos tenemos que apretarnos el cinturón».


Castro hizo hincapié en que la Junta de Castilla y León «mantendrá las ayudas directas a las personas que viven en el entorno para hacer acondicionamiento en sus casas, sus naves... que aunque se han reducido en los últimos años habrá que seguir con ellas dentro de las posibilidades», hecho que también hizo extensivo a los ayuntamientos, pero insistiendo en que «dentro de las posibilidades».