foto-loboabatido Se le estaba buscando desde hace semanas a través de los ataques que ocasionaba en los pueblos de la Reserva de las Lagunas de Villafáfila, tenía nombre, le llamaban el cojo y... al final... cayó, como se dice en la zona.

Este era un lobo ya adulto pero con problemas que le hacían alimentarse de lo cómodo. En una des sus patas tenía una herida con larvas de mosca (coquera como se llama en la zona) que le impedía desplazarse con comodidad; pero además estaba mal nutrido y le faltaban todos los incisivos, es decir un desastre de lobo que hacía lo que podía para sobrevivir.

En esta ocasión le vieron atacar un rebaño, le vieron esconderse en una chopera y esperaron hasta que llegó la patrulla especial que llevaba días buscándolo para terminar, de forma radical, con las preocupaciones de los ganaderos.

Esta la forma de conseguir una convivencia entre depredadores y ganaderos, la solución inmediata de los problemas.

La Opinión de Zamora lo expresaba así

El Adelanto lo expresaba así