Cadáveres de 
palomas amontonadas en las cercanías de un palomar de Villafáfila. Foto 
David Rodríguez

El asuntos de la muerte de palomas en Villafáfila, lejos de calmarse, se está calentando por momentos, no solo por la gran cantidad de animales muertos, sino por las pérdidas ocasionadas a los propietarios y por los tintes oscuros que rodean esta acción, aún pendiente de conocerse los resultados laboratoriales, que darán, seguramente un nuevo giro a todo este turbio asunto.

Así lo expresa la opinión de Zamora

La Guardia Civil investiga la muerte masiva de palomas en Villafáfila

Cientos de aves han perecido y continúan localizándose cadáveres en palomares y naves de la localidad, posiblemente por envenenamiento
IRENE GÓMEZ Las palomas muertas siguen apareciendo en naves y palomares del término municipal de Villafáfila. Como ya informó este diario (edición del día 2 de julio), en palomares de la localidad terracampina se detectó una importante cantidad de bajas, muchos ejemplares adultos pero también pichones. A día de hoy, vecinos del pueblo hablan de «cientos y cientos» de aves en lo que se considera un hecho sin precedentes que comenzó a detectarse en los últimos días de junio. «Ha habido casos, pero tantas como ahora nunca», expresaba ayer un vecino a este diario.

El caso está en manos de la Guardia Civil, que ha abierto una investigación para determinar el origen de la masiva mortandad de palomas. De hecho, ayer los habitantes de Villafáfila fueron testigos de la presencia de patrullas de la Benemérita a lo largo del día que inspeccionaban palomares y estuvieron recabando testimonios de vecinos para determinar el origen de este caso.

Aunque el mutismo es total desde fuentes de la Guardia Civil, toma entidad la sospecha de que se trate de un caso de envenenamiento. «Tiene toda la pinta porque han aparecido las palomas muertas hasta en los nidos y desde luego por el suelo de los palomares y las naves», indicaba otra persona consultada por este diario. «Si fuera por enfermedad estarían extenuadas, pero están gordas», apuntaba otra persona para ratificar el posible uso de veneno.

El detonante de la investigación fue la comunicación de esta mortandad de palomas, tanto a la Guardia Civil como al Servicio Territorial de Medio Ambiente, por parte de Ventura Gómez, propietario de un palomar en Villafáfila. «He llegado a sacar cerca de 500 palomas muertas, hoy (por ayer) he vuelto y siguen apareciendo. Esto no puede quedar así, he insistido a la Guardia Civil, he ido al Cuartel de Manganeses de la Lampreana para que se tomen medidas de una vez».

Los investigadores, que han tomado muestras de las aves para esclarece la causa de la muerte, tratan de determinar el origen de un caso que entre el vecindario se observa con extrañeza y que ha dado lugar a todo tipo de comentarios. Las muestras han sido remitidas al laboratorio y se ha contado también con la colaboración de los servicios territoriales de Agricultura y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.

La aparición de los cadáveres se ha concentrado inicialmente en un palomar y dos naves muy próximas al casco urbano de Villafáfila, municipio enclavado en la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila. Sin embargo, desde fuentes vecinales se apunta a más lugares afectados y los ejemplares muertos se habrían centrado en dos días, de la última semana de junio.