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| 19-12-2005
TIERRA DE CAMPOS: Voces de la tierra

La Asociación Cultural "Salinas de Revellinos" gana el certamen de
villancicos organizado por la Federación Espigas que fue seguido con
gran interés por cientos de personas
J. A. García
Revellinos.- La Asociación Cultural "Salinas de Revellinos" destacó
de nuevo este año en el certamen-concurso de Villancicos populares y
quedó en primer lugar al ser respaldada su actuación con un total de
121 votos.
El acto, organizado por la Federación de Asociación Espigas y la
Asociación Cultural "Salinas de Revellinos" -por ganar el pasado
año- en la iglesia de Santo Tomás, fue seguido con expectación por
cientos de personas procedentes del ámbito de Espigas, que aglutina
a un total de cuarenta y dos asociaciones.
El colectivo ganador presentó al certamen la canción "La hojita
verde", y al concurso la canción "Las casas del Nacimiento". Son dos
canciones tradicionales en la parroquia de Revellinos que suele
cantar el coro parroquial durante las fechas de Navidad en las
eucaristías del pueblo.
El segundo puesto en este
V Certamen, con 113 votos, fue para la Asociación Cultural "Villa de
Alba", de Villalba de la Lampreana, que intervino con las canciones
"Qué Bonito es Jesusín" y "El Belén no tiene puerta", villancicos
que han sido recopilados por miembros de la Asociación de entre las
personas de la localidad, que los han heredado de sus padres y
abuelos. Hoy son mostrados como parte del folclore. El tercer puesto
fue concedido a la Asociación Cultural Mujeres Villalpandinas, de
Villalpando, que recibieron 107 votos y actuaron con los villancicos
"Silencio" y "No hay portal sin María", que siempre se han cantado
en fechas navideñas. La Asociación "Río Sequillo", de Belver de los
Montes, obtuvo el cuarto puesto con las canciones "Noche celebrada"
y "Allí, allí". Obtuvieron 101 votos. El primero se cantaba cuando
se estaba construyendo el canal de riego Toro-Zamora, y lo cantaban
los niños la noche de Reyes por las casas al tiempo que recogían el
aguinaldo. La Asociación Cultural "Virgen del Templo", de Villalube,
quedó en quinto lugar con una puntuación de 88 votos. Cantaron "La
Virgen lava la ropa" y "San José y María". En el Certamen también
participaron las asociaciones "Las Flores", de Manganeses de la
Lampreana; "San Isidro", de Fresno de la Ribera; "Monterracinos", de
Monfarracinos; "Las Mayas", de Gallegos del Pan; "Ceres", de
Cerecinos de Campos; y "Mujeres del Oro", de Bustillo del Oro. El
jurado está compuesto por un grupo técnicos, con profesionales del
Conservatorio, y otro popular.
La presidenta de Espigas, Berta-Susana de Caso, destaca en el
folleto que recoge los villancicos que el objetivo de la Federación
«es la promoción, difusión y recuperación de las tradiciones y de la
cultura de la comarca de Campos-Pan y Norte Duero». Todos resaltan
el esfuerzo que realizan las personas, en muchos casos de avanzada
edad, para sacar adelante un Certamen que es seguido con
extraordinario interés por los habitantes de la comarca.
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| 13-12-2005
TIERRA DE CAMPOS: Once pueblos acuden al certamen de
villancicos de Espigas el sábado en Revellinos
Redacción
La localidad de Revellinos de Campos será este año la sede del V
Certamen y Concurso de Villancicos que organiza la Federación
"Espigas" y la Asociación Cultural "Salinas de Revellinos".
En el certamen participan un total de once localidades: Villalba de
la Lampreana, Villalpando, Villalube, Manganeses de la Lampreana,
Gallegos del Pan, Cerecinos de Campos, Bustillo del Oro, Freno de la
Ribera, Monfarracinos , Belver de los Montes y Revellinos. El acto
tiene lugar el sábado, día 17, a las 17.30 horas en la Iglesia de
Santo Tomás de Aquino de la localidad terracampina.
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29-11-2005
Once pueblos reciben ayudas para organizar ferias de
ganado y productos
Redacción
La Diputación ha concedido una subvención de 24.000 euros que este
año se repartirán once municipios de la provincia para la
organización de ferias de ganado y productos de la tierra, así como
concursos de habilidad con tractor. Los pueblos beneficiados son:
Aspariegos, Carbajales de Alba, Lubián, Tábara, Villalba de la
Lampreana, Villalpando, Villarrín de Campos, Villavendimio, La
Bóveda de Toro, San Justo y Santibáñez de Vidriales. Las ayudas
oscilan entre los 1.600 y 3.200 euros y, de acuerdo con la
resolución de la Diputación, se han desistido las solicitudes de
Morales de Toro y Pinilla de Toro «por no ser objeto de la feria
solicitada», y Porto y Mombuey por no cumplir todos los requisitos.
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04-10-2005
Avutardas y turismo rural
GERARDO GONZALEZ CALVO
Las he visto a lo lejos, sobre algunas rastrojeras, entre los
términos de Pajares, Villalba y Manganeses de la Lampreana. Estaban
allí, en bandadas de hasta una veintena, quietas y recelosas. Las
avutardas. Las aves voladoras más grandes del mundo. Al verlas, algo
me removió las entrañas. Una perra llamada "Tani" que tenía mi padre
cuando yo era niño, allá por los años cincuenta, apresó un avutardo
ya bastante crecido, y yo lo llevaba cargado a la espalda con
orgullo de cazador. Entonces las avutardas se podían cazar. Hace
unos años vi disecados algunos machos en una nave del Polígono
Industrial de Alcorcón (Madrid), dedicado a distribuir productos
cárnicos. Parecían vivos, con su plumaje entre amarillo y marrón,
sus largas barbas a ambos lados del pico y su apostura desafiante.
Me aseguró el director comercial que el propietario de la nave,
toledano y gran cazador, había cobrado las piezas "hace la tira de
años". Había también disecadas varias especies ahora protegidas.
Vi las avutardas a últimos de agosto. Hice un pequeño safari
fotográfico con mi buen amigo Melichón, que conoce palmo a palmo el
término de Pajares y sus aledaños. «Son muy listas y desconfiadas»,
me previene mientras conduce el coche por caminos de parcelación. En
cuanto salimos del pueblo, en dirección a Villalba, hay algunas
tierras con restos de pajas y alpacas y otras de barbecho, color
marrón oscuro. A los pocos minutos, divisamos algunas avutardas en
un pequeño teso. Demasiado lejos. Más adelante, en una barbechera
hay un buen bando. Apenas se las ve, confundidas con el terreno. Y
poco después, en una tierra de pajas cuento veinte avutardas, no
agrupadas, sino en línea. Nos aproximarnos un poco más y emprenden
el vuelo una tras otra, doblando pesadamente las alas en cuanto se
elevan unos metros del suelo. Sobre el cielo azul intenso se pierden
en la lejanía, cerca de Villalba. Le recuerdo a Melichón el refrán
popular «cuando la avutarda brinquea, a la hora relampaguea», y me
replica: «Aquí no se dice».
El vuelo de las avutardas es grandioso. Me da tiempo a lanzar seis
disparos con mi cámara fotográfica que, por desgracia, todavía no
tiene un teleobjetivo adecuado. Las iré a ver la próxima primavera,
cuando entran en celo los machos y hacen esa "rueda" fastuosa que
hasta ahora sólo he podido admirar en fotografías ajenas. El macho
despliega con orgullo todas las alas de su cuerpo para agigantarlo y
seducir a las hembras. Caso curioso el de las aves. El macho es el
más esbelto, el que se adereza y provoca -pavonea- para ser aceptado
por la hembra. El pavo real es la estampa más bella de la apostura y
del galanteo. No le va a la zaga la grulla coronada, el ave más
coqueta y hermosa que he visto en Africa; no en vano forma parte de
la bandera de Uganda y los tutsis la consideran sagrada. No se sabe
-dice mi pariente el pajarés Leo Salvador en su libro "Aves de
Africa"- por qué antiguamente se la llamó "grulla de Baleares", ya
que nunca vivió en estas islas. De hecho, los nombres científicos de
las dos especies de grullas son Ballearica pavonina y Ballearica
regulorum.
No me pareció pesado el vuelo de las avutardas, aunque su nombre
derive del latín avis tarda, por su torpeza y lentitud al volar,
según los diccionarios. Estas zancudas, que llegan a alcanzar dos
metros y medio de envergadura, son esteparias y tienen en esta zona
de la Panlampreana un hábitat muy propicio. Nadie duda de que las
avutardas son las reinas de la llanura zamorana. Junto a ellas,
conviven cernícalos, milanos, aguiluchos, lechuzas, abubillas y
grajos.
Me entero de que la avutarda está en fase de recuperación desde
1980, año en que se prohibió su caza en España. En nuestro país vive
más del 50 por ciento (unas 23.000) de todas las avutardas del
mundo, estimadas actualmente entre 41.000 y 45.000. (Sólo en España
había en 1940 más de 50.000.) Por autonomías, va a la cabeza
Castilla y León con 10.680 ejemplares (más del 46 por ciento del
total), seguida de Extremadura con 6.800 y Castilla La Mancha con
4.000. Dentro de Castilla y León, la mayor concentración de
avutardas se encuentra en el área de Villalpando y Villafáfila; más
de 2.250 contabiliza J. C. Alonso en su obra "Parámetros
demográficos, selección de hábitat y distribución de la avutarda en
tres regiones españolas". Están aquí porque es el hábitat ideal para
unas aves que necesitan espacios abiertos para anidar y poder alzar
el vuelo sin riesgos ni obstáculos. Sólo algunos palomares rompen la
monotonía de unos parajes llanos y con ligeras lomas, que sirven a
las avutardas de atalayas estratégicas.
Repaso estos datos con el recuerdo del vuelo de las avutardas en el
término de Pajares de la Lampreana una mañana de agosto. Es una pena
que todavía no se haya explotado turísticamente esta riqueza
faunística, muy próxima a las Lagunas de Villafáfila, donde en
invierno llegan ánsares, avefrías, diversas especies de ánades,
chorlitos, zarapitos, grullas y garzas reales. En este verano
tórrido y seco los humedales se han secado, pero volverá el invierno
y se llenarán de agua y de aves migratorias.
Aún se está a tiempo de dar un impulso al turismo rural en estas
parameras, una de las pocas salidas económicas para unos pueblos que
se van despoblando de manera tan rápida e inexorable como alarmante.
Las avutardas pueden ser un buen reclamo publicitario.
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15-09-2005
TIERRA DE CAMPOS (Pajares de la Lampreana en el LX
Aniversario de las rogativas para reclamar la lluvia): "Los trigos
se nos secan, la langosta amenaza..."
La Asociación Cultural "Carpe Diem" en su empeño por recuperar el
acontecimiento histórico de las rogativas para pedir la lluvia que
congregaron en 1945 en Villarín de Campos a 24 pueblos de la
comarca, rescata en este capítulo el artículo aparecido en El Correo
de Zamora sobre la movilización de los vecinos de Pajares de la
Lampreana con su Virgen del Templo.
Pajares de la Lampreana.- Magnífico en verdad, magnífico y grandioso
fue el aspecto que ofreció Pajares de la Lampreana, ¡Mí Pajares! el
día 19 de Abril de 1945, cuando diez pueblos de la noble y
españolísima tierra del Pan, a lo largo y a lo ancho de los campos y
praderas, portaban procesionalmente las imágenes del Bendito Cristo
de la Misericordia y la tan venerada Virgen del Templo, Nuestra
Señora.
Abigarrado multitud, precedida de sus cruces parroquiales
respectivas, imploraban del Cielo el beneficio de la lluvia, y sus
cantos ingenuos y sus oraciones fervientes y sus gritos plañideros
tenían una como idea central: eje de todas las demás ideas: "Bendito
Cristo de la Misericordia, ¡Virgen del Templo!. Ampáranos, envía
pronto agua sobre estos campos que los ganados se nos mueren por
falta de pastos; los trigos se nos secan por falta de riego; la
langosta amenaza temible y después, el hambre y la peste asolará
nuestros hogares y la nación entera. "Alrededor de esta idea madre,
giraban los típicos "ramos " que Villarrín, Villalba y Pajares y
todos los demás pueblos allí reunidos entonaban al honor de la Reina
del Cielo. Sublime fue ciertamente y maravilloso el espectáculo.
Emocionante el momento de salir la imagen de Jesús Crucificado.
Desde 1918, el año fatídico en que la gripe colmó de luto los
hogares españoles, no había vuelto a ver el sol este bendito Cristo,
y ahora como entonces lo hacía para remediar una calamidad pública.
Fue un momento de inenarrable patetismo. Al trasponer el dintel de
la puerta del templo, cuando el que esto escribe, siguiendo una
tradición familiar, que a siglos se remonta, cargaba agobiado bajo
el peso de las andas de la imagen amado los vecinos, todos de
Pajares, hasta los tullidos en la calle de rodillas, con el alma y
el corazón puestos en la garganta gritaban implorantes: "Cristo
Bendito de la Misericordia, ten piedad de nosotros y de España". Y
gritaban como siempre los mujeres, convertida la FE, en torrentes de
palabras, de súplicas y de sollozos. Y los hombres maduros de
atezado semblante sacrificados en las rudas faenas del campo, la
piel curtida por los aires de todos los horizontes, a voz en grito,
voz gutural de angustia, trémula por la emoción y con el entusiasmo
del creyente que solo de Dios espera el remedio, suplicaban también
mientras las lágrimas incontenibles ya, abrasaban sus apergaminados
rostros morenos.
Y enseguida la Virgen del Templo, la Madre y Patrona de ésta mi
Tierra, en porte la Tierra del Pan, de la Hospitalidad y de la
Hidalguía, la del Patriotismo y de la fe mariana por excelencia. Y
entonces los corazones de los hombres se desbordaron. Los vítores,
las súplicas y las plegarías a gritos hacían temblar a quienes no
estamos acostumbrados a ver la fe "salir" por los ojos y por los
labios que así son las gentes de mi Tierra, que como niños saben
llorar y en los epopeyas patrias (1936 está bien reciente), saben
ser los primeros en escribir con sangre los gestos magníficos de los
altas decisiones varoniles.
Y la procesión marchaba interminable; Piedrahíta, Cerecinos, San
Cebrián, Riego, Fontanillas, Arquillinos, Manganeses, Villalba y
Villarrín, a Pajares se unían en los mismos gritos de angustia.
Banderas, Pendones, Estandartes flameaban gallardos por los caminos
polvorientos y por las praderas resecas. Millares de personas y
algunas como los penitentes de Villarrín, envueltos en níveas
túnicas con caperuzas siglo XV, los pies descalzos, pisaban estoicos
los pedregosas y ásperas sendos, cantando sin interrupción,
incansables y esperanzados.
Como electrizados, los aires se estremecen y los árboles y los
guijarros parecían participar de aquel hondo fervor y de aquel
entusiasmo. Tiernas criaturas, que en otra situación se hubiesen
fatigado animosos adelante siguen, cayendo aquí y allá, en las mil
zanjas y asperezas del terreno. Y los jóvenes fuertes como robles,
firmes como su fe y duros como la reja de sus Grados se disputan
como un honor, el trabajo de cargar con sus pesadísimos imágenes. Y
los viejecitos, que caminar podían apenas, del brazo del hijo
robusto y del nieto adolescente siguen impávidos la ruta del fervor
y sus pies maltrechos parecen galvanizarse al contacto espiritual de
aquel ambiente saturado de mortificación y de plegaria.
El reloj campesino marca la una. Un sol de justicia martiriza
nuestros pobres cuerpos inundado de fuego los cerebros y de sudor
bañando nuestras frentes, pero nadie abandona su puesto (en el
sacrificio se halla el mérito), y los campesinos lo mismo que los
que en la ciudad vivimos menos acostumbrados al esfuerzo y a la
fatiga física, vamos unidos, a el mismo fervor, animados por el
mismo deseo y estimulados por la mismo ardiente y ciega esperanza.
"Agua, Virgen del Templo que de no haber cosecha nos moriremos de
hambre, pero también perecerán y más pronto que nosotros, los que
blandamente en la ciudad viven distraídos sin recordar apenas los
trabajos, los dolores, las estrecheces del campesino que para todos
trabaja con la sola ayuda de Dios".
Y en este ocasión "corno siempre que España sufre, como siempre que
España se ahoga", es la Virgen a fin de cuentas la que nos saca de
apuros. Por eso como hijos suyos "hijos de sus dolores, nacidos
entre sus lagrimas" a Ella acudimos como lo han hecho estos diez
pueblos enfervorizados.
" A pedir agua venimos
Virgen y Madre de Dios"
" A pedir agua venimos
La Paz y la Salvación "
Ingenuo y sencilla letra ¡María Franciscano! ¡Mujer al fin!. La
compuso más bien con el corazón que con la cabeza, compendio todo
cuanto en esta ocasión memorable se pedía.
Agua, que es el pan de cada día. El sustento imprescindible, y
diario de todos, que es la prosperidad de la Patria, que es la
Caridad para remediar al pobre, que es en suma la base de la vida
privada y pública. Y no obstante la aflicción que los campesinos
sufren con ese amplio y generoso y castellano espíritu que informan
los fuertes hijos de mi noble tierra, no se olvidan de que otros
pueblos desconocidos sufren, también por ellos piden (al prójimo
como a ti mismo), piden la paz, la anhelada paz, la tranquilidad, el
sosiego, la terminación de esta espantable y terrorífica guerra que
ha probado, bien a las claras el fracaso total y absoluto de todos
las doctrinas racionalistas, panteístas y materialistas, errados
filosofías, cuyo fuego devastador atizó sin duda Satanás para
pulverizar a Europa entre escombro humeantes en un caos de ruinas
salpicados con la sangre inocente de millones de criaturas, para
demostrarnos que es preciso, indeclinable y urgente tornar a Dios,
porque si El que es todo bondad, nos vuelve, al parecer la espalda
es, sin duda, porque antes se la hemos vuelto nosotros.
Rectifiquemos pues, para que verga la salvación que como colofón y
remate de la plegaria, pedíamos a Nuestra Señora.
Que Ella nos escuche y por su mediación descienda sobre los campos
sedientos y las praderas calcinados, el agua mansa y abundante y al
mismo tiempo fertilice los corazones secos también, para que en
ellos florezca la fe que a la cruz conduce como único faro que puede
iluminarnos en nuestro fatigoso caminar por la vida hacia el bien
perfecto y hacia la verdad absoluta.
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11-09-2005
TIERRA DE CAMPOS (LX Aniversario de las rogativas al
Santísimo Cristo de los afligidos de Villarrín de Campos por la
prolongada sequía): "La Historia no se olvidó de ellos"
En 1945 veinticuatro pueblos de la comarca pidieron agua con
fervor
Villarrín de Campos
La fe de los pueblos en el Cristo Bendito de los Afligidos, es
inquebrantable. Díganlo sino los millares de romeros que el pasado
día 24 de abril de 1945, vinieron a Villarrín con el único propósito
de postrarse a sus pies. El 24 de abril es ya una fecha histórica
para Villarrín y su comarca.
Un ejército de romeros y devotos invadió la villa desde las primeras
horas de la mañana, calculándose en diez mil, el número de personas
que acudieron en peregrinación de rogativa para postrarse ante la
imagen del Santo Cristo, mil veces bendita , en demanda de la
lluvia, Los devotos y romeros estaban, con los ojos llenos de
lágrimas y el corazón abierto a la esperanza. No se recuerda en
Villarrín un acontecimiento parecido, ni siquiera remontándose al
1918, en cuyo año tuvo lugar la última salida procesional del Cristo
Bendito, constante protector de estos campos de pan llevar. No
importa que el agua caída sea insuficiente para saciar la sed
abrasadora que padecen los campos; la fe lo puede todo, exclama el
devoto del Santo Cristo que tiene puesta en El , su ciega
confianza?.....
" No me tienes que dar por que te quiera; pues, aunque lo que espero
no esperara, lo mismo que te quiero te quisiera ", reza el verso
castellano.
El hecho milagroso se produjo una vez más este año, el Cielo de
repente se puso oscuro, como si estuviera anocheciendo, los truenos
fueron oídos en todos los pueblos de la comarca, en el preciso
momento de ser movido de su trono, el Santo Cristo y todos
conmovidos acudieron a la cita y llegaron a postrarse de hinojos,
con los ojos arrasados en lagrimas, pidiendo agua para los resecos
campos. El Milagro,lo esperaban todos en calles y plazas y hasta en
el campo. Eran las 12,30, cuando la campana de la parroquia sonaba
triste, anunciando a todos que el Cristo Bendito descendía de su
trono, y en ese preciso momento el trueno retumbaba sonoro, una y
otra vez, en la llanura campesina, proclamando el Santo Cristo su
perdón y su misericordia, esperando a todos en su templo de
Villarrín. Tras el trueno, un gemido ahogado y la voz unánime se
extiende por la llanura.
" Ahora desciende el Cristo Bendito de su trono "
El mismo fenómeno se registró el día 25 de Abril,al reponer la
imagen milagrosa en su altar y uno y otro día la lluvia descendía
mansa sobre los sedientos campos. Los menos creyentes, son ahora
paladines de la devoción al Santo Cristo de nuestros amores.
Algo de historia
Villarrín es quizá el pueblo del mundo más justamente pegado a sus
tradiciones y particularmente a las que al Santo Cristo se refieren.
La imagen Bendita no se mueve de su trono jamás, a no ser en casos
de extrema calamidad y miseria o ante la pertinaz sequía que amenaza
las cosechas. La última vez que el Santo Cristo descendió de su
trono fue el año de 1918, siendo párroco de la villa don Manuel Mayo
y también para remediar la sequía que asolaba los campos como en el
año presente. Apenas si llovió aquel año, pero recuerdan bien los
vecinos que, sin tener apenas paja, cogieron más trigo que nunca; de
ahí que la fe en el Santo Cristo no se entibia jamás.
Cuando la necesidad es extrema, un clamor general llega hasta las
autoridades de esta villa, pidiendo la salida procesional del Cristo
Bendito, accediendo las autoridades de buen grado para dar mayor
gloria así a nuestro divino protector. Se señalan las fechas, se
hacen las invitaciones a los 24 pueblos de la comarca, se busca un
elocuente orador sagrado, se empieza el novenario solemnísimo y se
ruega a los vecinos que sean hospitalarios con los romeros y
forasteros que concurren en peregrinación con tan fausto motivo. Los
miles de forasteros son atendidos en casa de los vecinos que se
señalan al efecto; es proverbial la benevolencia de Villarrín con
todos sus huéspedes.
Abril de 1945
Ya el día 9 de abril, se advertía al pueblo de Villarrín que el
digno Ayuntamiento de la villa estaba dispuesto a votar la salida
procesional del Santo Cristo si la sequía continuaba unos días más.
El domingo 15 se reúne la Corporación Municipal en sesión
extraordinaria a las 11,00 horas. Preside el Alcalde don Modesto
Gómez Prieto, y asisten los señores don Antonio Ferrero, don
Clodoaldo Bueno, don Manuel Alonso, don Jacinto Ferreras y don Jorge
Gómez. Se da cuenta del clamor unánime del pueblo y de toda la
comarca e inmediatamente se acuerda por unanimidad y sin discusión
de ninguna clase la salida procesional del Santo Cristo. El
Ayuntamiento en pleno se traslada a la casa Rectoral para comunicar
al señor Cura Párroco el acuerdo municipal, manifestando sus deseos
de dar comienzo inmediatamente al solemne novenario. El señor Cura
Párroco don Angel Peláez, accede muy gustoso a los deseos del muy
digno Ayuntamiento de la villa y se conviene en que la novena
empiece el mismo día 16 y la salida procesional de la milagrosa
imagen, el día 24.
La noticia se extiende rápidamente por toda la villa y absorbe los
comentarios de toda la tarde. Se hacen las invitaciones para los
Ayuntamientos y parroquias de Pajares de la Lampreana, Manganeses de
la Lampreana, Arquillinos, Villalba de la Lampreana, Villafáfila,
Otero de Sariegos, Cañizo, Bretó, Riego del Camino, Vidayanes,
Revellinos, Tapioles, Granja de Moreruela, Barcial del Barco,
Fontanillas de Castro, San Agustín del Pozo, San Cebrián de Castro,
Castronuevo, Santovenia, Villaveza del Agua, Villárdiga, San Martín
de Valderaduey,San Esteban del Molar y Cerecinos del Carrizal. Los
vecinos de Villarrín por su parte hacen también las invitaciones a
sus familiares y amigos, forasteros, los soldados del pueblo
obtienen de sus jefes permisos especiales y todos ansían ver al
Cristo Bendito, una vez tan sólo, quizá, en la vida, fuera de su
trono. Todos tienen un solo que hacer en esos días, preparar lo
necesario para el gran día, que quedará en la memoria de un pueblo
durante varias generaciones.
El novenario
Queremos decirlo muy alto, Villarrín es un pueblo dócil a la voz de
mando y a las inspiraciones de la gracia. ¡Qué novenario éste!.
Quedará su recuerdo por mucho tiempo en la villa. El Cristo Bendito
ha derramado durante este novenario sus gracias a montones sobre
Villarrín. Las misas se celebraban todos los días a las 7,00 de la
mañana y la novena tenía lugar a las 21,30,y tanto por la mañana
como por la noche, el templo parroquial era insuficiente para
contener a la masa de devotos, que lo era el pueblo entero......
¡Cuánto fervor y cuántas lágrimas de penitencia se derramaron esos
días !
Espontáneamente se montó la guardia de honor que hizo vela
constantemente al Divino Crucificado, ni un momento estará ya solo
el Bendito Cristo; los días que estuvo fuera de su trono, aun por la
noche, se estrujaban los fieles por acompañarle.
Pero de todos los actos celebrados con tanto fervor durante el
novenario, de uno especialmente quedará memoria y recuerdo
indeleble, del Víacrucis celebrado por los hombres ¡ Que acto aquel
del Víacrucis del domingo anterior anterior al 24 !. La iglesia
parroquial de Villarrín estaba totalmente ocupada por hombres solos,
allí estaban todos, ni cafés, ni bares abrieron sus puertas aquel
día, ni durante los días del novenario, los clientes no tenían más
que una ocupación, acompañar a su Cristo Bendito y multiplicar los
actos de penitencia. Ha sido una gracia especialísima de Dios este
novenario y esta salida procesional de nuestro Cristo. El
ilustrísimo señor don Mariano Flórez, Vicario general del Obispado,
visiblemente emocionado por el fervor de los hombres de Villarrín,
quiso por sí mismo dirigir aquel Víacrucis que siguieron con
lágrimas en los ojos y dolor en el corazón todos los presentes.
Jamás se olvidará en Villarrín este Víacrucis de los hombres.
El gran día
Amaneció el 24 de abril designado para el fausto acontecimiento de
salida procesional de la milagrosa imagen del Cristo Bendito de los
Afligidos. Con el sol madrugador llegaron a la importante Villa
Zamorana, los primeros romeros, descalzos y después de un recorrido
no inferior a los 15 kilómetros. Unas diez mil personas se cree que
desfilarían durante todo el día ante el Santísimo Cristo de los
Afligidos. A las 9,30 empiezan a llegar las primeras
representaciones oficiales de los ( 24 ) pueblos invitados,que
tradicionalmente concurren por motivo de " Sequía " y rinden pleno
homenaje al Bendito Cristo. Ya no se interrumpen durante todo el día
las plegarias, votos y cánticos de los miles de romeros ante la
imagen mil veces bendita. Cruces parroquiales, estandartes, imágenes
y pendones que flamean al aire y llegan hasta el mismo trono del
Santo Cristo, protector de toda esta tierra de campos, ponen una
nota de colorido en el ambiente y de esperanza en el corazón.
Todos son recibidos con el ceremonial de costumbre a la entrada de
la villa, asiste el señor Alcalde, y señor Párroco revestido de capa
pluvial, abriendo marcha la cruz parroquial y el pendón que hace la
primera reverencia al pueblo forastero. Por todos los caminos de la
villa afluyen forasteros y sus calles, parecen un inmenso hormiguero
de seres humanos, todo está de fiesta y las casas lucen colgaduras y
las calles forman con arcos bajo los que ha de pasar el Santo
Cristo, Manganesos de la Lampreana vino movilizado ( no menos de 700
personas) con su Nazareno a la cabeza, Riego del Camino con su
Dolorosa que trajeron devotísimas señoras a hombro y descalzas,
Pajares ( con sus 800 peregrinos) en perfecta formación y entonando
continuos cánticos al Cristo Bendito, Villafáfila ( con más de 400
personas ), Villalba y en fin todos los pueblos de la comarca se
dieron cita en esta ocasión para honrar al Santo Cristo de los
Afligidos y rogarle humildemente el perdón y la misericordia de la
lluvia.
A las doce y media empieza la Santa Misa, en la que ofician
esclarecidos hijos del pueblo, de preste el muy ilustre señor don
Federico Flórez, de asistentes don Eutiquio Ferreras y don Arcadio
Flórez. Presiden estos cultos los ilustrísimos señores Vicarios
generales de los Obispados de Astorga y Plasencia, que realzan los
actos con su presencia.
La amplia plaza " Senso Lázaro " y el Templo parroquial resultan
pequeño marco al cuadro esplendente de la multitud y sus insignias
parroquiales. Gracias a los altavoces instalados en la plaza pueden
los fieles seguir la Santa misa y escuchar la elocuente oración
sagrada, que enardecido, dirige a la multitud el sacerdote zamorano,
don Arturo Roldán.
A las dos en punto de la tarde, se puso en marcha la procesión que
fue ordenada desde el púlpito y merced a las órdenes dadas por los
altavoces. Abrían marcha seis jóvenes de Acción Católica de
Villarrín, de a caballo, los pueblos todos por el orden siguiente:
Villaveza, Santovenia, Castronuevo, San Cebrián de Castro, San
Agustín de Campos, Fontanillas, Barcial del Barco, La Granja de
Moreruela, Tapioles, Revellinos, Vidayanes, Riego del Camino, Bretó,
Cañizo de Campos, Otero de Sariegos, Villafáfila, Villalba de la
Lampreana, Arquillinos, Manganeses de la Lampreana, Pajares de la
Lampreana y Villarrín. Cada pueblo lleva las imágenes que habían
traído, presidían las autoridades y cerraba el sacerdote respectivo.
La procesión hizo un recorrido de 8 kilómetros, y ocupaba una
extensión de 2, tardando 4 horas en el recorrido, pues a las seis de
la tarde en punto entraba el Cristo Bendito en su templo.
El recorrido de la procesión, fue el siguiente : Se salio de la
Iglesia Ntra Sra de la Asunción , a la Plaza " Senso Lázaro ", para
continuar por la Avenida Fray Pedro de Villarrín, cogiendo a
continuación la Carretera dirección a Manganeses, continuando hasta
" Falornia ", dirigiendose posteriormente hasta " El Hondal " y
luego van por el " Camino Tres Lagunas ", para continuar por " El
Camino Pajares", cogiendo luego La Calle Jose Antonio Primo de
Rivera, para llegar otra vez a la plaza " Senso Lázaro " (Hoy, Plaza
de España) y entrar a la Iglesia.
La lluvia no se hizo esperar, pues nos comunican que, aquella misma
tarde llovió algo en alguno de los pueblos que fueron romeros del
Santo Cristo, descendía serena ,aunque escasa, haciendose al día
siguiente general la lluvia, en toda la comarca, continuando el
régimen de tormentas y aguaceros, Las autoridades, sacerdotes y
devotos forasteros son obsequiados por el Ayuntamiento de Villarrín
en las casas señaladas al efecto y siguiendo una antigua costumbre.
Por la tarde, con el mismo ceremonial de la mañana, son despedidos
los forasteros, autoridades, sacerdotes y pueblos que llevan el más
grato recuerdo del Cristo Bendito, al que despiden con los cánticos
y plegarias de la llegada, retornan a sus hogares con el corazón
rebosante de fe y esperanza.
Nota final
La salida procesional del Santísimo Cristo de los Afligidos, ha sido
una gracia extraordinaria para Villarrín y su comarca, de esas
gracias que se obtienen pocas veces en la vida. Los fieles no
aciertan ahora a separarse de su Cristo, continúan haciéndole
guardia diariamente junto a su altar. Poco tiempo está solo el
Cristo Bendito, y por ese motivo, el señor Párroco ha encauzado los
sentimientos de los fieles estableciendo la visita diaria al Divino
Crucificado, los días laborables, a las doce horas, al toque de
oración, los días festivos al atardecer.
No habrá pasado desapercibido para nadie el hecho de haber salido el
Bendito Cristo en su nuevo dosel y carroza procesional, regalo de su
primer devoto y constante bienhechor don Matías Alonso Gómez y su
esposa doña Celerina Ojero, ambos de feliz recordación. Nada menos
que un altar portátil, cubierto de valiosos terciopelos. Dieciséis
personas llevaban ordenadamente la Bendita Imagen, que se disputaban
el honor de llevar, no sólo los hijos de esta honrosa villa, sino
los forasteros a porfía. De Villarrín puede decirse que no quedó
hombre alguno que no portase la imagen bendita en la procesión.
¡Qué pena y qué nostalgia sentirán los villarrinos que se encuentran
lejos de su querido pueblo y no pudieron admirar a su querido Cristo
en su esplendente trono y no pudieron llevarlo en la magna procesión
!. ¡ De alguna manera pueden satisfacer su anhelo!: en la parroquia
de Villarrín en el año 1945, había fotografías del Cristo Bendito en
su nuevo trono y dosel, regalo de don Matías Alonso y esposa, pueden
pedirlas al señor Párroco, que se las enviará con el mayor gusto,
convencido de que así conservarán los forasteros más vivo el fuego
de su amor al Cristo Bendito.
"CAMPOS ANTE EL CRISTO "
¡Cuántas veces he soñado, Castronuevo y Manganeses, Fin a la Misa se
ha dado;
Villarrín de mis amores, Vidayanes y Bretó la procesión se organiza;
ver a Campos apiñado con Santovenia en sus preces los pendones se
han izado,
ante el tesoro apreciado, las lluvias para sus mieses los pueblos le
han suplicado
legado de tus mayores! le piden con gran fervor. La lluvia que
fertiliza.
Dulce sueño convertido Con fe viva se le reza, ¡Cristo de los
Afligidos,
en hermosa realidad: en Villalba y en Barcial, de estos campos la
salud!
todo Campos ha vivido y le piden con franqueza Que los campos
bendecidos
esa fe que han transmitido en Cañizo y Villaveza por tus brazos
extendidos
en espíritu y verdad, remedio para su mal. en el ara de la cruz.
Aquellos antepasados, Tapioles y Revellinos, Nos den cosecha copiosa
fieles a sus tradiciones, Fontanillas, San Cebrián, fruto de tus
bendiciones,
a estos sus hijos honrados, La Granja, Riego, Arquillinos y la gente
bondadosa
de su Cristo enamorados, con todos los campesinos te ofrecerá
generosa
solaz de sus corazones. lluvia piden para el pan. el don de sus
corazones.
Casi seis lustros rodaron El Cristo va a ser sacado Los campos te
darán flores
sin que tu Imagen bendita en solemne procesión, que perfumen tus
altares,
sobre el trono que donaron y ante el Cristo venerado, los pájaros
voladores
los devotos que te amaron, todo Campos se ha postrado te ofrecerán
mil colores
viera a la gente contrita como un solo corazón. entonando sus
cantares.
Postrada a tus pies sagrados Acuden con sus pendones Y las mieses ya
doradas
pidiendo lluvia copiosa todos los pueblos unidos al rizarlas suave
el viento
para los yertos sembrados y murmuran oraciones inclinarán agraciadas
resequidos y agostados, y cantan santas canciones sus espigas bien
granadas
por la sequía espantosa. al Cristo los Afligidos. de puro
agradecimiento.
Las cosechas ven frustradas La Iglesia está abarrotada, Y Campos
agradecido
los sencillos campesinos, se vive la fe más pura, al señalado favor,
y las gentes angustiadas en las almas arraigada, el mejor trigo
nacido,
en el Cristo esperanzadas de los padres heredada, el corazón
convertido,
claman socorros divinos. más que nunca?con locura te ofrecerá con
amor..
Villafáfila y Otero Está la plaza imponente,
San Agustín y Pajares un sol espléndido brilla;
al Cristo dulce y severo la gente espera impaciente
el remedio verdadero del Cristo dulce y clemente Pedro Ferrero
le piden en sus cantares. la infalible maravilla. Astorga, abril
1945
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08-09-2005
El Obispado invirtió 1.365.000 euros en la
conservación de templos y casas parroquiales
Las
obras afectaron el pasado año a cuatro parroquias de la capital y
una treintena de la diócesis, que poseen un «rico legado que hemos
de cuidar»
Jesus Hernandez
El Obispado de Zamora destinó el pasado año 1.365.000 euros a la
conservación y el mantenimiento de templos y casas parroquiales. Las
obras se realizaron en 38 localidades de la diócesis, con
inversiones muy diversas: de 128.294 (iglesia benaventana de
Renueva) a 156 euros (Zafara).
Cuatro parroquias de la capital efectuaron obras: San José Obrero,
San Torcuato, San Ildefonso y San Juan. En la primera, se llevó a
cabo la sustitución de los ventanales de la linterna del presbiterio
y la cubierta de esa misma zona. Eso supuso unos gastos de 41.773
euros. La segunda dedicó partidas presupuestarias a la reparación de
la torre, la fachada y el tejado del antiguo templo trinitario
(13.644) y, también, a la instalación de un zócalo de madera para
protección en el salón parroquial (3.640). La arciprestal invirtió
(4.235) en la reparación de los locales de la casa parroquial y en
la cubierta de San Cipriano. En San Juan, se trató de la
restauración del campanario y la instalación de una estructura
metálica para sujetar la base de alabastro. El gasto ascendió a
4.600 euros.
La partida mayor se destinó al arciprestazgo de Fuentesaúco (292.837
euros). Poco menos en Villalpando (286.056). Sayago figura en tercer
lugar (con 183.398). Después aparecen Tierra del Vino (174.991),
Benavente (156.458), Aliste (108.322) y Zamora-capital (85.717). Las
menores cantidades se registran en estas tres zonas: Tierra del Pan
(35.355), Toro (32.917) y Alba (9.047). Las obras se materializaron
en templos, ermitas, casas y centros parroquiales. Entre las
feligresías afectadas se hallan San Vitero, Villarrín de Campos,
Andavías, Alcañices, Cañizal, Corrales del Vino, Fuentelapeña, Muga
de Sayago, Sobradillo de Palomares, Tola de Aliste, Vezdemarbán,
Villalba de la Lampreana, Moralina, Torregamones, Cerecinos de
Campos, Moraleja del Vino, Villanueva del Campo y Valcabado (en este
caso, la reparación de la torre, las campanas y la cubierta del
presbiterio, con un presupuesto que superó los 18.000 euros).
Casimiro López, obispo de la diócesis, cree que «podemos sentirnos
orgullosos al comprobar que avanzamos adecuada y progresivamente en
la rehabilitación de templos y salones parroquiales, así como en el
cuidado de las viviendas donde los curas pueden habitar dignamente»
al servicio de la comunidad. El prelado reconoce «cuantos esfuerzos
se vienen haciendo en las parroquias a través de los sacerdotes, de
los consejos pastorales y de economía y, en general, de los propios
feligreses». Sin embargo, «todavía, y a pesar del apoyo de algunas
entidades públicas y privadas, que agradecemos sinceramente, las
necesidades doblan las posibilidades». De ahí que llame la atención
sobre «el rico legado que tenemos y hemos de cuidar».
La necesidad de arrimar el hombro y poner manos a la obra
El vicario general, Juan Luis Martín, destaca que la diócesis
zamorana «necesita mantener los templos, cuidar las casas rectorales
y adecentar las dependencias parroquiales en orden a prestar
gustosamente los servicios pastorales». Y se pregunta: «¿A que no
tiene mucho sentido una casa sin calor familiar? Pues así, también,
para recrear la familia eclesial más "viva y joven", necesitamos
mantener y cuidar las diversas dependencias».
Es necesario el cuidado de «las bellas piedras del románico o los
vestigios sencillos del rico legado recibido», dice. Para ello,
«todo tenemos que "arrimar el hombro" o, mejor, "poner manos a la
obra"». Martín Barrios recuerda que Santo Tomás de Aquino, en el
siglo XIII, invitaba a «sostener externamente lo que vive
intensamente en su interior». Nos enseña que «sólo los motivos del
hogar eclesial nos pueden ayudar a prestar los medios para
rehabilitar los edificios religiosos».
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21-08-2005
TIERRA DE CAMPOS: Elevada participación en el
concurso de habilidad con tractor y remolque de Villalba de la
Lampreana
El pasado domingo tuvo lugar en Villalba de la Lampreana un concurso
de habilidades con tractor y remolque. El primer premio correspondió
a Óscar Hernández, de Fuentesauco (en la foto de la izquierda, el
cuarto por la izquierda), mientras que el segundo puesto recayó en
Baltasar Hidalgo, y en tercer lugar se clasificó Ricardo García. La
competición contó una inscripción de 14 participantes y congregó a
mucho público en la era en la que se disputó. El concurso se celebró
dentro del programa de actos organizados con motivo de las fiestas
de Villalba, que tras quince años, celebraron un festejo taurino de
vaquillas. Los festejos concluyen hoy miércoles día 17 |
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09-08-2005
El obispo renueva por segunda vez la curia diocesana
en medio centenar de parroquias
Los nombramientos se han llevado a cabo en todos los arziprestazgos
de la Diócesis y afectan a 22 sacerdotes, un religioso, un diácono y
dos laicos
Redacción
La segunda renovación de la curia en la provincia que acomete el
Obispo de la Diócesis, Casimiro López Llorente, afecta a medio
centenar de parroquias. Veintidós sacerdotes, un religioso, un
diácono y dos laicos acaban de recibir diversos nombramientos.
Además de a la curia diocesana, estos cambios se enmarcan en el
Seminario Menor San Atilano, a siete arciprestazgos y a distintas
parroquias. Los nombramientos, señala el Obispado, responden a
necesidades «sentidas» y se han llevado a cabo «siguiendo los nuevos
criterios y el nuevo mapa diseñado por las Unidades de Acción
Pastoral que se están creando». Las tomas de posesión de los nuevos
cargos se realizarán a lo largo del mes de septiembre.
En cuanto a los nombramientos diocesanos, se han producido cuatro
cambios importantes. El sacerdote Florencio Gago Rodríguez, que ha
estado un año en Salamanca ampliando su formación, ha sido nombrado
delegado diocesano para la Familia y la Defensa de la Vida.
José Alberto Sutil Lorenzo, diácono que ha desarrollado durante el
pasado curso su formación pastoral en las parroquias de Fuentesaúco,
Villamor de los Escuderos y Villaescusa, ha sido nombrado formador
del Seminario Menor Diocesano "San Atilano" sustituyendo a Emilio
José Justo Domínguez.
El seminarista Pedro Faúndez mayo que está a punto de concluir en
Salamanca sus estudios de Derecho Canónico, ha sido nombrado notario
y actuario de la Curia Judicial.
Los nombramientos parroquiales se han llevado a cabo en los
principales arziprestazgos. En Alba, Florencio Gago Rodríguez,
párroco de Muelas del Pan y encargado de Almaraz y Villaseco del
Pan. También ha sido nombrado junto con Esteban Vicente Hernández
encargado "in solidum" de las parroquias de Almendra, El Campillo,
Cerezal de Aliste, Ricobayo y Valdeperdices. Vicente Hernández
continúa siendo el párroco de Almendra
Emilio-José Justo Domínguez ha sido nombrado junto con Bernardo
Medina Garduño párroco "in solidum" de la parroquia de Carbajales de
Alba y encargado de las parroquias de El Castillo de Alba, Losacino,
Losacio, Manzanal del Barco, Muga de Alba, Vegalatrave y Videmala.
Justo Domínguez continúa siendo el delegado diocesano de Pastoral
Vocacional, Juvenil y universitaria, pero cesa como formador del
Seminario "San Atilano".
En Aliste, Angel Carretero Martín continúa como Párroco de Alcañices
y Encargado de Alcorcillo, Santa Ana, Villarino tras la Sierra y
Vivinera. José Casas de la Vega regresa a su labor misionera tras
dos años de encargo pastoral en la Diócesis de Zamora.
José Luis Miranda ha sido nombrado, junto con Teófilo Nieto Vicente,
párroco-moderador "in solidum", de Rabanales y encargado-moderador
"in solidum" de Grisuela, Lober, Matellanoes, Mellanes, Tolilla y
Ufones. Ambos continúan como párrocos de San Juan del Rebollar y
encargados de El Poyo, Rábano, Ribas, San Cristóbal de Aliste, San
Vitero, Sejas de Aliste, y Tola.
Marcelino Gutiérrez Pascual ha sido nombrado encargado de Figueruela
de Abajo, Figueruela de Arriba, Riomanzanas y Villarino de manzanas.
Continúa como párroco de Mahíde, Flechas, Gallegos del Campo,
Pobladura de Aliste y San Pedro de las Herrerías. Pablo Cisneros
Cisneros se encargará de Arcillera, Ceadea y Moveros. Continúa como
párroco de Fornillos de Aliste y encargado de brandilanes, Castro de
Alcañices y Samir de los Caños.
Leovigildo Liedo Salvador ha sido nombrado encargado de San Blas,
Vega de Nuez y Viñas de Aliste. Continúa como párroco en Nuez y
Encargado de Moldones. Manuel Iglesias Martín ha sido nombrado
encargado de Domez y sigue como párroco de Valer y encargado de
Bercianos de Aliste, Flores, Fradellos, Gallegos del Rio y Puercas.
Mientras que Matías Pérez Diego ha sido nombrado encargado de San
Vicente de la Cabeza y sigue como párroco de Sarracín de Aliste y
encargado de Cabañas de Aliste, Campogrande de Aliste, Palazuelo de
las Cuevas, las Torres de Aliste y Villarino de Cebal.
En el Arziprestazgo de Fuentesaúco Pedro Rosón Martín ha sido
nombrado párroco de la Bóveda de Toro y encargado de El Pego y
Villabuena del Puente. El párroco anterior, José de la Prieta, se
traslada a Salamanca.
En el Pan, Antonio Pilo Pordomingo se encargará de Granja de
Moreruela y sigue como párroco de Villarrín de Campos y encargado de
Arquillinos, Otero de Sariegos y Villalba de la Lampreana. Además
Santiago Alonso se encargará de Riego del Camino y sigue de párroco
en Manganeses y en Pajares de la Lampreana. Juan Manuel Mateos se
encargará de Fontanillas de Castro.
José Alvarez Esteban, nuevo párroco "in solidum" de San Juan y San
Vicente
En Zamora capital Jesús Campos ha sido nombrado párroco de San
Lorenzo y José Alvarez Esteban ha sido nombrado párroco-moderador
"in solidum" de las parroquias de San Juan y San Vicente. Narciso
Lorenzo cesa en su tarea parroquial y se traslada fuera de Zamora
para ampliar estudios. Gervasio Ruiz, deja su tarea parroquial
también en San Vicente y San Juan ya que ha sido trasladado por los
responsables de su orden religiosa, la Sociedad del Verbo Divino.
Ocupará su puesto Volusiano Calzada Fidalgo que ha sido nombrado
vicario parroquial de San Vicente y San Juan.
En Sayago, Manuel benito García se encargará de Argañin, Palazuelo
de Sayago, Tudera y Zafara. Sigue como párroco de Fariza y encargado
de badilla, Cozcurrita, Mámoles y Villar del Buey. Isaac Prieto ha
sido nombrado encargado de Fornillos de Fermoselle y Pinilla de
Fermoselle.
Pablo Castaño Castaño se encargará de Pueblica de Campeán y
Tardobispo. Y continúa en Sobradillo de Palomares y encargado de
Mogátar-Maniles y Torrefrades.
En el Arziprestazgo del Vino, Zacarías García Prieto se encargará de
San Marcial y continúa como párroco de Morales del Vino y encargado
de Entrala. Cesa como notario de la Curia Judicial. |
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05-04-2005
ADIOS AL PAPA VIAJERO
Ya se puede decir. O contar. Despachó los últimos
medicamentos que le administraron al Papa doliente, herido de muerte.
Los últimos, en la mañana del pasado sábado. A las 11 horas. Le
solicitaron los de cierto espectro, «y se me heló el corazón». José Luis
Martínez, zamorano, que fue enfermero de Karol Wojtyla durante nueve
años y ahora trabaja en la Farmacia Vaticana, pensó: «es la mejoría
anterior a la muerte».
Aquella
mejoría
El zamorano José Luis Martínez Gil, que trabaja en la Farmacia
Vaticana, suministró a las 11 de la mañana del sábado los últimos
medicamentos que le administraron a Juan Pablo II
Jesús Hernández
José
Luis Martínez, tantos años en el Vaticano, en la Enfermería y, ahora, en
la Farmacia -ha tenido tiempo para doctorarse en Teología, con una tesis
sobre "San Juan de Dios, fundador de la Fraternidad Hospitalaria"-,
pensó en eso, en la mejoría que precede a la muerte. Así fue. Se produjo
una evolución favorable en el estado del Pontífice. Breve. «Cayó
rápidamente». Y a las pocas horas, a las 21,37, vio y tocó a Dios. El
Papa era «un enfermo ejemplar. Soportaba el dolor con gran entereza. Lo
superaba con la enorme fuerza de la voluntad. Nunca pedía medicamentos».
Otros, por lo visto, se duelen por cualquier cosa. «El, sin embargo, tan
solícito para los demás, era duro como una peña». Lo dice todavía
conmocionado.
El Vicario de Cristo, doliente, siempre «seguía el tratamiento al pie de
la letra. Sufría en silencio y no se quejaba jamás». Era «muy humano,
dulce y sereno». Sufría, sí, calladamente. El religioso hospitalario de
Villalba de la Lampreana cuenta un suceso que ilustra sus afirmaciones:
«Un Domingo de Ramos, durante una ceremonia en la plaza de San Pedro, le
picó una avispa en un dedo. Yo estaba muy cercano y no le vi ningún
gesto, a pesar del gran dolor que le producía, hasta que le llevé la
medicina». Martínez Gil, que ha investigado en los Archivos Secretos
Vaticanos evoca aquel tiempo de cercanía a Juan Pablo II con verdadera
emoción. «Es un privilegio», explica, «servir al Pontífice». El se
siente «muy feliz y gozoso de este trabajo a la Santa Sede, a la Iglesia
y al Papa». Pudo atender «a tantos peregrinos de todo el mundo que
participaban en las audiencias, y también en las ceremonias papales, que
esos años, principalmente el 2000, tanto en Roma como en Castelgandolfo»,
resultaron muy provechosos.
El zamorano aparece agotado. Sin embargo, no se cansa de repetir: «era
un santo». En la vida diaria, «un ejemplo extremado de dulzura». Como
enfermo, «dócil, muy dócil. Y muy humano». José Luis Martínez destaca
que «jamás le vi una señal de dolor». En ese aspecto, de aceptación del
sufrimiento, con un temple «de hierro». Y, aunque jefe de la Iglesia
Católica, obediente a las indicaciones de médicos y enfermeras. «Ustedes
son mis superiores», les decía a los Hermanos Hospitalarios que le
atendían y le curaban. «Nunca se le veía un gesto de queja. Se había
forjado en el dolor y en el sacrificio». El religioso evoca, conmovido,
los últimos meses. «A pesar de su fortaleza de atleta, se había quedado
pequeñito». La emoción se hace visible en sus ojos, la emoción da un
tono especial a sus palabras.
«Le cortaban las casullas porque iba encogiendo». En los últimos
tiempos, la grandeza tenía otras medidas.
«El Papa era muy prudente, pero cercano: te quitaba el miedo»
Desde la distancia Karol Wojtyla aparece como un gran comunicador. ¿En
la intimidad? «Muy prudente, pero cercano. El te quitaba el miedo». Y no
tenía ningún problema «en cambiar de una lengua a otra. Lo hacía sin
ninguna dificultad». Mesurado, aunque «próximo». Así, se interesaba por
«los males y dolores de los demás». El zamorano, que es hombre fornido,
se rompió un brazo, y el Papa le preguntaba a su enfermero -a uno de sus
enfermeros- por su situación. «Te controlo», le dijo un día, y dejó
desconcertado al buen hospitalario. Este supo, después, que le
observaba, en sus idas y venidas, a través de las ventanas de sus
apartamentos, y, así, sin decirle nada, comprobaba la evolución de la
fractura de José Luis Martínez Gil. El religioso apunta: «su fuerza de
espíritu resultaba inmensa». A pesar de eso y de su poder comunicador,
«le impresionaba la multitud». Eso sí, aparecía ante ella y de inmediato
surgía en el Pontífice una gran tranquilidad. Una natural tranquilidad
que dominaba la escena.
Cansado. José Luis Martínez Gil aparecía muy cansado. Era la tarde
romana del domingo de la Divina Misericordia, y se retiró a descansar
«un rato». Comentó: «resulta muy emocionante ver a tanta gente que
siente la muerte del Papa». Sobre todo, los jóvenes. «Nos dan una gran
lección». Echó a andar, y se escuchó: «¡Cómo le quería el mundo!». A
primera hora de ayer, nada más abrir la Sala Clementina, el fraile
zamorano -«¡cuántas horas de servicio allí, detrás de la puerta!»- oró
ante el Pontífice difunto. Pensó: «Perdemos un santo, pero lo llevamos
muy adentro». La Curia, con sus cardenales y arzobispos, también ponía
rodilla en tierra, aunque en primera fila, ante el Papa que dignificó la
enfermedad. Y asistió a la ceremonia del traslado del cuerpo de Karol
Wojtyla a la Basílica de San Pedro. La emoción se le subió a los ojos.
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